Emilio Estefan Presenta Ritmo al Exito

Gloria Estefan y Emilio

Tal vez lo primero que uno quiere saber de Emilio Estefan es cómo se levanta un imperio. Vaya pregunta. La respuesta, sin embargo, queda bastante bien conjurada en la última aventura del mega productor cubano: Ritmo al éxito, una autobiografía en la que el dueño de Estefan Enterprise revela el camino que ha hecho de él uno de los hispanos más exitosos de los Estados Unidos.

En realidad, el volumen The Rhythm of Success, en su versión en inglés es más un recuento de vivencias que una guía convencional al éxito. Desde su traumática salida de Cuba (el fin de su infancia, como él la llama), hasta su reciente incursión como socio de los Dolphins de la NFL, Estefan prácticamente no dejó un tema en el tintero.

Sin embargo, en esas experiencias, y en las decisiones que tomó en los momentos más importantes de su vida, se revela el perfil de un hombre que prefería seguir su intuición y que se paraba delante del dueño de una disquera a decirle que se relaje y confíe en que Conga sería un éxito tremendo.
"Nunca le digas a un niño que no puede, siempre dile que sí", dice Estefan. Con él, sin embargo, funcionaba al revés. Una vez un maestro de Música le dijo que no se dedicara a la Música, y no hizo más que avivar sus ganas de olvidarse del consejo. "Me siento feliz, porque mientras muchos pensaban que no iban a pasar las cosas, yo sabía que sí iban a pasar", dice.
Claro que Ritmo al éxito no se queda en su vida de empresario. Estefan muestra también abiertamente su faceta como hombre de familia. Hablando de su esposa, Gloria Estefan con quien lleva casado ya más de tres décadas, confiesa que "fue más fácil convencerla de que se uniera a nuestra banda, que de que se hiciera novia mía".

Estefan parece vivir siempre con una carcajada a punto de estallar. Se ríe constantemente y habla a una velocidad que sólo se explica en un hombre que no sabe estarse quieto: el empresario, visionario y magnate de los negocios sufre de un problema, aparentemente agudo, de déficit de atención (ADD, sus siglas en inglés). Lo revela en su libro, pero sin drama alguno, como quien cuenta que pescó un resfriado. "No es un handicap", explica. "Aunque tengo 56 años, tengo una energía increíble".

Pero si en algo se resume el éxito rotundo de Estefan el meollo de su libro, al fin y al cabo es que ama lo que hace y viceversa. Para él, era la Música o la Música: "Era lo único que me mantenía feliz. En la vida, para triunfar de verdad, tienes que hacer lo que amas". Y lo dice así, a quemarropa, con la convicción inequívoca de quien dice "esta noche llueve". Y llueve.

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